El rendimiento del motor de nuestro vehículo consta de varios factores, uno de los más importantes es el arbol de levas, el que dependiendo de como esté preparado puede variar las revoluciones necesarias para obtener una mejor respiración del motor.
El árbol de levas es el encargado de gestionar las válvulas del motor. La energía de rotación que requiere para ello la extrae del cigüeñal, al que puede estar conectado directamente con engranajes, o indirectamente con una correa de distribución.
La parte encargada de abrir y cerrar las válvulas son los lóbulos de levas, de los cuales apreciamos 3 tipos diferentes
Al girar hace que los lóbulos accionen las válvulas, dejando pasar la mezcla o expulsando los gases que se generan después de la explosión, cerrando así el ciclo giratorio. Esto lo consigue por la forma de los lóbulos que arrastran las válvulas dejando el orificio de entrada y salida abiertos (la apertura se va alternando).
Su funcionamiento se basa en 4 pasos
La leva y la válvula están en constante rozamiento, esto puede provocar un desgaste elevado pero en este caso, los dós están tratados térmicamente para aumentar su resistencia. Además de eso, en el mercado, hay aceites lubricantes de motor que tienen aditivos que reducen dicho rozamiento.