Los faros son una parte imprescindible de cualquier vehículo ya que es la que nos permite una conducción en ausencia de luz natural. Éste componente además de ser importante es uno de los puntos a tratar a la hora de modificar la estética de nuestro vehículo para dejarlo a "nuestro gusto". En el mercado existen muchos tipos diferentes de faros tanto delanteros como traseros para cada modelo de vehículo, por tanto tenemos un abanico muy amplio de posibilidades al hacer la elección del que mejor se adapte a nuestras necesidades.
Ésta clase de artículo ya bién de tuning o de uso habitual tiene diversos tipos dependiendo del tipo de iluminación que produzca. Los enumeramos a continuación.
Poco hay que decir de éste tipo de faros, la explicación es muy simple ya que el funcionamiento es similar al de cualquier bombilla de filamento que tengamos en casa. La electricidad pasa a través del filamento que gracias al vacío existente en su interior y al aumento de temperatura genera un haz luminoso.
Xenon 2
Los faros de xenon han sido bastante extendidos en los últimos tiempos, prácticamente todos los modelos nuevos que salen al mercado vienen ya con éste tipo de luz en sus faros, ya que con el se consigue un alto rendimiento luminoso y una luz más blanca, consiguiendo así mejorar la seguridad de la conducción al dar más margen de reacción.
Los faros bixenón son prácticamente iguales a los de Xenon con la diferencia de que con un mismo faro pueden disponer tanto de luz de cruce como de carretera.
Los faros de LEDs (diodos emisores de luz), se están implementando cada vez más en faros traseros (luces de freno), ya que la durabilidad de éstos es mayor y el tiempo de respuesta menor, con lo que se consigue algo más de seguridad. En la parte delantera aún no se han empezado a implementar, de momento el único que ha introducido éste tipo de faros ha sido Audi, en su modelo Audi R8.
A nivel estético puede dar un toque más moderno al vehículo que el resto de tipos de faros.