Estos altavoces se componen de 3 partes, subgrave, medios y tweeter. Al tener cada rango de frecuencias por separado se consigue un sonido más limpio y mejor. Además se pueden distribuir de diferente forma ya que todas las frecuencias no llegan de la misma manera y a veces es mejor variar la localización dependiendo de éstas.
A pesar de la diferencia de coste con respecto a los sistemas normales de altavoces, la mejora en la calidad obtenida es muy alta, lo que amortiza la inversión.
Consta de varias partes entre las que destacan las siguientes.
O agudos, que son unos altavoces pequeños encargados únicamente de reproducir los rangos más agudos de frecuencias.
Que son mayores que los tweeters, normalmente son similares a los altavoces normales, con la diferencia de que estos solo reproducen una estrecha frecuencia de sonidos intermedios.
Son similares a altavoces normales con la diferencia de que solo tienen una membrana completa que reproduce los rangos más graves de frecuencias y con ello da profundidad al sonido.