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Reparar cerraduras de las puertas

Introducción

Las cerraduras de las puertas y el maletero, vitales para la seguridad pasiva
del automóvil, pueden ser reparadas o cambiadas usando unas cuantas herramientas
sencillas.

Las cerraduras de puertas defectuosas no sólo constituyen un fastidio sino
que también disminuyen la seguridad de su automóvil y de sus ocupantes. Los
mecanismos de cierre defectuosos o gastados pueden ocasionar que la puerta del
vehículo resulte difícil de abrir, o por el contrario, que la cerradura pueda
ser abierta con cualquier otra llave de automóvil, o incluso con un
destornillador.

La cerradura y la llave tan solo son dos piezas de un conjunto bastante
complejo, consistente también en

  • Una manilla exterior y una interior
  • Palanca o botón de bloqueo
  • Cierre de la puerta y varillaje que conecta todos estos elementos.

Una avería en cualquiera de ellos puede causar problemas en todo el
mecanismo.

Mantenimiento de la cerradura

Los mecanismos de las cerraduras de las puertas están diseñados para curar
mucho tiempo con un mantenimiento mínimo. Lo más importante es asegurarse de que
la armella de la puerta está ajustada correctamente. Impregnamos la armella con
una ligera capa de vaselina o con una grasa recomendada en cada una de las
revisiones del automóvil. La lubricación regular del resto del mecanismo por lo
general no resulta fácil, ya que todos los componentes principales están
localizados en el interior de la puerta y sólo puede accederse hasta ellos
cuando hayamos extraído el panel de la puerta.

Si el mecanismo de cierre empieza a causar problemas o si hace mucho tiempo
que no se ha dado un repaso sobre este, el conjunto de cierre debe ser extraído,
limpiado y lubricado.

Puede ser útil para el mecanismo de la llave que aplique en él polvo de
grafito. Esto se consigue colocando un poco de polvo en la llave e
introduciéndola y sacándola de la cerradura. No se han de utilizar aceites para
lubricar la cerradura para evitar que la suciedad se acumule en ella.

Algunas veces, con temperaturas bajas extremas, las cerraduras de las puertas
pueden congelarse haciendo imposible que la llave gire. Si esto ocurre, no hay
que intentar forzar la llave o probablemente se partirá y quedará dentro de la
cerradura. Hay que usar uno de los diversos productos que existen para estos
casos.

Reparar desde la manilla exterior

Para reparar una manilla averiada, seguramente tendremos que extraer el panel
interior de la puerta para efectuar cualquier operación. Los únicos problemas
que pueden ser solucionados sin tener que recurrir a esta operación tienen
relación con los tipos de manilla de aleta atascada a medio recorrido, o de
manilla de botón abatible que sobresale en demasía o que ha quedado atascado al
ser empujado hacia adentro.

El problema con este tipo de cierre de aleta atascado acostumbra a producirse
cuando la manilla queda bloqueada accidentalmente en una posición intermedia.
Moviendo la llave en su guía normalmente liberará la manilla.

Manillas exteriores de botón

En vehículos con manillas de puerta exteriores del tipo de botón abatible es
posible que los botones empiecen gradualmente a tener un juego excesivo dentro
de las manillas. Esto significa que el tornillo que sostiene el botón en su
lugar se ha aflojado y debe ser ajustado. A menudo, usted puede ver este
tornillo si baja la ventanilla, presiona el botón hacia medio camino en su
recorrido y mira en el interior de la puerta, entre el cristal y la manilla. En
ocasiones, podrá alcanzar este tornillo desde el interior de la puerta con una
llave y apretarlo hasta que el botón retorne a su posición.

Causas del problema

Por lo general, la causa de que se atasquen los botones en el interior de la
manilla se debe a una falta de lubricación en este componente. Una gota de
aceite o de un producto lubricante hará que el botón retorne a su posición
normal y que funcione suavemente. Si el botón también aloja la cerradura,
intente colocar la llave en la cerradura y tirar del botón hacia afuera. Si con
esta operación no solucionamos el problema, tendremos que sacar el panel
interior. Cuando lo tengamos fuera, quitamos las hojas de polietileno que
normalmente están fijadas en el interior de la puerta; solo habrá que retirar
una esquina para acceder a la abertura que está junto a la manilla, pero en
algunos vehículos la tarea se facilita quitándola por completo.

Solucionar el problema

Habría que pedir a alguien que nos accionara la manilla por fuera mientras
observamos el interior con una linterna para comprobar que acciona el varillaje
que la conecta al mecanismo de la cerradura. Si no ocurre nada cuando se acciona
la manilla, entonces es que está estropeada y por tanto se debe cambiar.

Primero, alcanzamos el interior de la puerta y desconectamos la varilla que
está fijada al mecanismo de la manilla. A menudo se trata de una disposición de
bola y casquillo a presión; el casquillo de metal o nylon en la varilla de
acoplamiento puede ser retirado con la mano o usando un par de alicates. En
otros automóviles, esta disposición consiste en un clip que sostiene el
acoplamiento al interior de la manilla; si es así retiramos el clip. También es
bastante común que la manivela de la puerta opere el mecanismo de cierre
directamente; el botón de la puerta empuja contra una palanca en el cierre. Si
este es el caso, los dos componentes están colocados muy cerca el uno del otro y
no existe ningún tipo de varillaje entre ellos.

La propia manilla de la puerta está normalmente fijada a esta por dos
tuercas, tornillos o pernos y, por regla general, los fabricantes dejan
suficiente espacio para que podamos meter un destornillador o una llave en el
interior de la puerta. En algunos casos, tendremos que usar una extensión
bastante grande en su llave de cazoleta para alcanzar el tornillo o la tuerca.
Ahora ya puede retirar el conjunto de la manilla de la puerta; normalmente,
existe una junta de goma entre ésta y aquélla.

Poco podremos hacer si la manilla está averiada. La única solución práctica
sería comprar una nueva o buscar en un desguace. Si la manilla tiene la
cerradura integrada, quizás se pueda colocar la cerradura original en el
conjunto de forma que se utilice la misma llave. Consultar en el concesionario
puede resultar útil.

Reparar desde la manilla interior

Si está aflojada

Empezamos comprobando que el conjunto de la palanca está firmemente fijado a
la puerta. Algunas veces los tornillos de fijación pueden aflojarse de forma
que, en algunos modelos, se mueve el conjunto de la manilla en lugar de la
varilla que conecta la manilla con el mecanismo del cierre. Si ha ocurrido esto,
lo único que hay que hacer es apretar de nuevo los tornillos de fijación.

Varilla suelta

Una causa más común de avería en una manilla interior es que la varilla a la
que está conectada, y que va a lo largo del interior de la puerta, se haya
soltado. Podremos comprobar si ha ocurrido esto retirando los tornillos de la
manilla del panel de la puerta y tirando cuidadosamente de la misma hasta que la
palanca que hay en el interior quede a la vista. Si vemos que el varillaje está
desconectado es posible que podamos volver a colocarlo en el sitio. Si es del
tipo que simplemente se engancha en un agujero en la palanca, intentaremos
ponerlo en su lugar. Probablemente habremos de retirar el panel interior para
poder hacerlo, especialmente si la varilla se fija en su lugar mediante un clip.

También es posible que el varillaje se haya soltado del mecanismo del cierre.
Si esto ocurre, podemos resolverlo retirando solo la mitad del panel interior,
pero la mayoría de las veces tendremos que quitar el panel entero para poder
acceder con mayor comodidad al mecanismo de cierre. Conectamos de nuevo la
varilla, asegurándonos de que el clip o el enganche se encuentren en buenas
condiciones y no estén doblados, rajados u oxidados. Una conexión defectuosa
haría que el varillaje fuese propenso a averiarse; en vista del tiempo que hemos
tardado en quitar el panel, vale la pena colocar un nuevo enganche si hay algún
tipo de duda.

Si está doblado el varillaje

Tanto si el varillaje consiste en una varilla redonda o en una barra plana de
acero, comprobamos que no están doblados y que conservan su forma original.
Algunas veces, ya sea porque roza con el elevalunas o a causa de un mal uso, la
varilla puede llegar a deformarse de forma que no tire lo suficiente de la
palanca en el mecanismo de cierre como para abrir la puerta. Antes de que
doblemos la barra para que vuelva a la forma original, es conveniente examinar
el varillaje de la otra puerta para tener una idea exacta de la forma que ha de
tener. Doblamos la varilla gradualmente hasta que esté sin obstrucciones y se
encuentre lo suficientemente extendida para accionar el mecanismo de cierre por
completo.

Montaje y comprobación

Antes de colocar de nuevo el panel interior, comprobaremos cuidadosamente el
funcionamiento. Esto implica dispone provisionalmente de la manilla interior de
la puerta y abrir y cerrar la misma desde el interior del vehículo. También
debemos aplicar un poco de aceite al mecanismo de cierre y algo de vaselina en
los extremos de las varias.

Cuando estemos seguros de que todo funciona correctamente, colocaremos de
nuevo el panel interior. Para terminar, y una vez está puesto el revestimiento,
comprobamos de nuevo que el conjunto funciona suavemente sin obstrucciones.

Arreglar el botón de bloqueo

Normalmente, los botones interiores de bloqueo no causan problemas, aunque en
algunos vehículos con botones pulsadores de bloqueo el vástago puede romperse.
Estos elementos son baratos y fáciles de reemplazar; simplemente se enroscan en
el extremo de la varilla que sobresale por la parte superior de la puerta.

Si el botón se halla en su posición, pero no bloquea la puerta, probablemente
exista algún problema con la varilla del mecanismo que va hacia abajo, hasta el
mecanismo de cierre. Dicha varilla puede haberse doblado o quizás su extremo se
haya soltado de la palanca en el cierre. Es probable que su mecanismo de bloqueo
esté diseñado de forma que el botón no suba ni baje a menos que la puerta esté
cerrada. Bajaremos el cristal para poder accionar el botón de bloqueo desde el
interior y maniobraremos desde el exterior con la manilla de la puerta.

Arreglar un cierre defectuoso

Si la puerta todavía no cierra ni abre de forma correcta y creamos que el
cierre y la armella esté perfectamente alineados, es probable que la avería
resida en el propio mecanismo de la armella. Es posible que sea la causa del
desgaste, pero lo más probable es que el mecanismo se haya corroído por la
oxidación. En muchos automóviles, la extracción del viejo mecanismo y la
instalación de uno nuevo es un trabajo bastante fácil. Accederemos al interior
de la puerta y, una vez retirado el panel, desconectaremos los varillajes
sujetos al mecanismo. A continuación, examinaremos el lateral de la puerta
alrededor del cierre y verá tres o cuatro tornillos grandes que fijan el
mecanismo en su lugar. A menudo estos están muy apretados y sólo pueden ser
aflojados usando un destornillador de impacto. Cuando hayamos quitado los
tornillos, ya podremos retirar el mecanismo desde el interior de la puerta.

Para colocar uno nuevo procederemos de forma inversa, pero asegurándonos de
que los tornillos de fijación están apretados por completo. Es posible que
tengamos que reajustar la armella para adaptarla al nuevo cierre.

Cambiar la cerradura

Si la cerradura falla por completo o una llave se ha roto y quedado en el
interior, la única alternativa será cambiarla.

Cilindros fijos en la manilla

En algunos vehículos en los que la cerradura está incorporada en la manilla
de la puerta, esta operación puede significar el cambio de la unidad completa.
En otros modelos se puede adquirir únicamente el cilindro de la cerradura y
colocar la manilla original. En los vehículos donde la cerradura está separada
de la manilla, solo se necesita retirar el panel interior, desconectar el
varillaje del interior de la cerradura y retirar el clip, tuercas o tornillos
que sostengan la cerradura a la puerta.

En los automóviles donde la cerradura está montada en la manilla, habrá que
cambiar el conjunto.

Cilindros independientes

Si el concesionario confirma que puede suministrar los cilindros de las
cerraduras independientemente del conjunto de la manilla, quizás comproblemos
que es un trabajo que puede realizar nosotros mismos. A menudo la tarea más
difícil consiste en retirar la manilla; una vez la tenemos fuera del vehículo
todo lo que queda por hacer es extraer el clip, pasador o tornillo que sostienen
el cilindro en la manilla, y colocar el nuevo cilindro.

Cambiar la cerradura del maletero

Si al cambiar la cerradura cambiamos también la de la otra puerta y el
maletero, veremos que el cambio de la del maletero es muy fácil, principalmente
porque su acceso es más cómodo. Primero, debemos desenroscar el conjunto de la
cerradura. Cuando esté fuera, sacaremos el cilindro, ya sea apalancando el clip
de retención o aflojando los tornillos que lo sujetan. Pondremos el nuevo y lo
fijaremos.