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Revisión del carburador SU

Introducción

Los carburadores viejos despilfarran gasolina y hacen que funcione mal el
motor. Revisar el carburador SU para mejorar el rendimiento y economía puede ser
la solución.

Aunque el carburador SU pueda parecer muy complicado, es, de hecho, muy
simple de revisar. Pero antes de poner manos a la obra, averiguaremos dónde está
el distribuidor más próximo de carburadores SU, porque en una tienda de
accesorios será prácticamente imposible encontrar las piezas que necesitemos.

Identificar el carburador

Antes de iniciar la revisión de un carburador, es preciso que conozcamos qué
modelo monta nuestro vehículo. Durante las décadas de los sesenta y los setenta
se instalaron tres tipos de carburadores SU: el HS, 1-ID y HIF. En este artículo
se trata de la revisión del modelo HS.

Cómo es

El modelo HS es fácilmente distinguible de los carburadores HD y HIF por la
fauna de la cámara de la cuba y por el difusor, que asoma por la base del cuerpo
principal. Además, en un carburador HS el difusor está conectado con la cámara
de la boya mediante un característico tubo flexible. En los otros dos modelos
SU, el difusor se halla oculto en el interior del cuerpo principal del
carburador.

En los modelos HD, la cámara de la boya está unida al carburador por una
pieza de metal fundido, mientras que en los modelos HIF, aquélla se encuentra en
la parte inferior del cuerpo del carburador.

Extraer el carburador

El carburador se halla atornillado al colector de admisión del motor, el cual
distribuye la mezcla de combustible y aire que se produce en el carburador a los
cilindros. La extracción del carburador consiste sólo en aflojar los diversos
acoplamientos y luego desatornillar el mismo del colector.

Procedimiento

Quitamos el filtro del aire y desenroscamos la carcasa del mismo del
carburador; estaremos atentos para que las tuercas o la placa que se hallan en
el extremo de los tornillos de fijación no caigan en el motor y se pierdan.

Ahora, desconectamos el tubo de vacío, si es que existe. Se trata de un tubo
de plástico o goma que, normalmente, está colocado a presión sobre un pivote en
el cuerpo del carburador.

Aflojamos el clip que sostiene el tubo del combustible que va a la cámara de
la boya y lo extraeremos. Dispondremos de un recipiente para recoger el
combustible que pudiera derramarse. Desconectamos el tubo del combustible y lo
colocamos tan alto como pueda; luego, deberemos taponarlo.

Tomaremos nota del recorrido del estrangulador y los cables o varillas del
acelerador, luego liberaremos los cables y los apartaremos.

Ahora aflojamos las tuercas que fijan el carburador al colector de admisión.
El acceso a las tuercas inferiores a menudo resulta difícil; usar una llave fija
acodada a una de cazoleta pequeña con extensión puede ser la solución.

Algunos automóviles disponen de un amortiguador del acelerador, que se halla
sujeto por las tuercas de fijación del carburador. La función de este componente
es impedir que la mariposa del acelerador se cierre muy deprisa, evitando así
que el motor produzca sacudidas cuando es desacelerado; con ello se consigue
alargar la duración de los soportes de goma del motor. Si éste fuera el caso del
vehículo, quitaremos el amortiguador y lo dejaremos en lugar seguro.

Cuando hayamos sacado todas las tuercas, extraeremos el carburador de su
emplazamiento en el colector. Si está atascado, no debemos intentar utilizar un
destornillador para hacer palanca, ya que tanto la brida del carburador como el
espaciador aislante de calor, colocado entre el carburador y el colector,
podrían resultar dañados. Utilizaremos un mazo o un trozo de madera.

A medida que separamos el carburador, debemos mantenerlo hacia arriba al
objeto de que no se derrame combustible de la cámara de la boya o aceite de la
cámara de succión.

Antes de iniciar el desmontaje del carburador, limpiamos el exterior
cuidadosamente usando un cepillo de dientes y un desengrasante.

Desmontar la cámara de la boya

Primero haremos unas señales en la tapa de la cámara de la boya y en el
cuerpo de la misma con un destornillador o una navaja. Estas marcas servirán de
referencia cuando volvamos a colocar la tapa. Ahora extraeremos los tres
tornillos o la tuerca que mantienen sujeta la tapa.

Tiraremos de la boya o del pasador del pivote de la misma con la ayuda de
unas pinzas y luego extraeremos la boya o el pivote. Agitamos la boya; si
comprobamos que en su interior hay combustible significa que está agujereada.

Ahora levantamos la válvula de aguja y la examinaremos por si su extremo
puntiagudo está desgastado. Algunas válvulas están accionadas por un muelle,
mientras que otras son sólidas. Pero si notamos una arista o cualquier
desigualdad en el punto donde se asienta la carcasa, deberemos colocar una
válvula nueva y su correspondiente asiento. Si advertimos que debemos cambiar la
aguja y la boya, puede que nos resulte más barato comprar tapa, boya y aguja
nuevas. Colocamos de nuevo la palanca de la boya o la boya, y luego ponemos el
pasador. Comprobaremos que la boya se puede mover libremente. Ahora,
eliminaremos cualquier rastro de suciedad del fondo de la cámara de la boya con
gasolina limpia y un cepillo. Verificaremos que el agujero de, ventilación en la
parte superior de la cámara está despejado.

Por último, desenroscamos el tubo flexible de la parte inferior de la cámara
de la boya y soplaremos a través del agujero. Colocamos el nivel de la boya y
luego montamos de nuevo la tapa de la cámara de la boya. Nos aseguraremos de que
alinea las marcas que hemos señalado antes.

Comprobar y determinar el nivel

Sostendremos el conjunto de la tapa de la boya boca arriba, de forma que la
válvula de aguja se mantenga cerrada. Si la que monta nuestro vehículo está
accionada por un muelle, tendremos que asegurarnos de que la aguja se halla en
su asentamiento pero no comprima el muelle.

Es posible medir la distancia entre la boya o la palanca de la boya y la tapa
de la cámara, y podemos hacerlo con el cuerpo de una broca.

En el caso de un carburador con boya separada, la distancia entre la palanca
y el cuerpo de la misma debe ser de 8 mm; pero si la boya está fijada a la tapa
de la cámara, la holgura debe estar entre 3 y 4,5 mm. Si observamos que la
medida no es la correcta deberemos ajustarla, ya que de lo contrario el
carburador se anegaría.

En el caso de que el conjunto de la boya del carburador sea de nylon,
deberemos reajustarlo a la distancia correcta. Pero si no precisa ajuste,
intentaremos añadir (o quitar) arandelas de debajo del asiento de la válvula de
aguja.

Los conjuntos de boya con una palanca de latón pueden ser ajustados
doblándolos en las proximidades del extremo del pivote. Si la palanca está
separada de la boya, la doblaremos cerca del extremo del pivote, pero
asegurándonos de que los brazos de la horquilla permanecen nivelados.

Desmontar la cámara de vacio

El amortiguador del pistón se halla atornillado en la parte superior de la
cámara de vacío y está diseñado para evitar que el pistón se eleve demasiado
rápidamente y cause una aceleración desigual. Primero desenroscaremos el
amortiguador y llene su asiento con aceite limpio. Volveremos a colocar el
amortiguador; ahora tenemos que comprobar si trabaja tirando de él hacia arriba
y luego empujándolo hacia abajo. Seguramente encontraremos más resistencia
durante esta última operación. Si no es así, colocaremos un amortiguador nuevo.

Antes de extraer la cámara de vacío, verteremos el aceite que haya en ella
girando el carburador hacia abajo. Haremos una marca en la cámara de vacío y en
el cuerpo del carburador, de forma que luego podamos montarlos correctamente.
Ahora sacaremos los dos o tres tornillos que aseguran la cámara de vacío y la
retiraremos. Extraeremos el muelle del pistón y el pistón.

Dejaremos los componentes sobre una hoja de periódico y limpiaremos
cuidadosamente cada una de las partes con un trapo empapado en gasolina.
Comprobaremos que la guía del pistón está asegurada.

Para que funcione correctamente, el pistón debe tener un ajuste suave en la
cámara de vacío. Si el pistón no se desliza con facilidad, limpiaremos ambas
partes con un producto para metales.

Si el automóvil ha recorrido un número elevado de kilómetros, es posible que
el pistón y la cámara se hayan desgastado. Si observamos que el pistón se nota
flojo en su asiento, colocaremos un pistón y una cámara de vacío nuevos.
Examinaremos también el muelle del pistón, pues puede haberse doblado o
comprimido.

Comprobar y renovar la aguja

Según la antigüedad del automóvil, el carburador dispondrá de uno de los dos
tipos de aguja. En los carburadores más modernos la aguja está accionada por un
muelle, mientras que en los más antiguos es fija. En ambos casos está fijada por
un tornillo oculto en un lado del pistón.

Si el carburador de un automóvil monta una aguja accionada por un muelle,
utilizaremos un rotulador para hacer una pequeña señal al objeto de indicar
dónde está la marca grabada en la guía en relación al pistón. Luego, con un
destornillador de hoja pequeña, aflojaremos el tornillo. Ahora debe salir la
aguja, pero debemos tener cuidado si está accionada por un muelle, ya que puede
saltar fuera del pistón y, debido a su pequeño tamaño, tanto la guía de la aguja
como el muelle pueden perderse con facilidad. Cuando hayamos extraído la aguja,
comprobaremos si está desgastada o doblada. Es posible que detectemos a simple
vista un ligero doblamiento, pero sólo puede comprobarse haciendo rodar la aguja
sobre una superficie plana y limpia, como, por ejemplo, un trozo de vidrio. Si
la aguja está doblada o gastada habrá que cambiarla por una nueva, pues dado su
precio no vale la pena intentar enderezarla.

Cuando adquiramos una aguja nueva, comprobaremos el código de identificación
(marcado en la caña de la misma). Para montar una aguja accionada por muelle, la
situaremos con su guía y el muelle, y la insertaremos en el pistón. Nos
aseguraremos de que la marca grabada en la guía se alinea como antes y que su
superficie está nivelada con la del pistón. Luego, apretaremos el tornillo de
fijación.

Si la aguja es del tipo fijo, la empujaremos hacia el interior del pistón
hasta que esté nivelada con la cara del mismo y apriete el tornillo. Pero no
coloque el pistón y la cámara de vacío sin antes haber centrado el conjunto del
difusor.

Extraer y verificar el difusor

El difusor en un modelo HS está colocado en la parte inferior del cuerpo del
carburador. Puede deslizarse arriba y abajo en el carburador y está unido a la
cámara de la boya por un corto tubo flexible. Para accionar el difusor cuando
arrancamos con el motor en frío, este elemento está unido a una varilla operada
por el cable del estrangulador.

Si todavía no hemos aflojado el difusor de la cámara de la boya, deberemos
hacerlo ahora usando una llave fija. Lo haremos con cuidado y sacaremos también
la pequeña arandela de goma que queda al descubierto y que a menudo se deja en
la cámara de la boya. Ahora nos fijaremos en la posición de la palanca de
accionamiento del estrangulador. Ésta varía de un automóvil a otro, por lo que
es mejor que hagamos un diagrama de ella.

La palanca del estrangulador puede estar fijada al difusor de una de estas
cuatro maneras: por un tornillo, por un pasador, por una arandela elástica o por
un clip elástico en forma de U.

Liberaremos el varillaje del estrangulador del difusor asegurándonos de que
no perdemos ninguna de las arandelas. Cuando hayamos desconectado todos los
componentes, el difusor saldrá fácilmente de su alojamiento en el carburador.

Comprobaremos que el difusor no esté desgastado, en especial si el carburador
posee una aguja accionada por muelle. Este tipo está diseñado para apoyarse en
un lado del difusor y el constante movimiento puede haber desgastado éste.
Aunque parezca en buenas condiciones, el difusor puede estar desgastado, con lo
que desperdiciará combustible.

Ahora podemos colocar de nuevo el difusor, pero si el carburador es del tipo
de aguja fija, primero debemos centrar el difusor.

Verificar la mariposa del acelerador

El eje de la mariposa del acelerador se mueve cada vez que se utiliza el
mismo y, después de un período de tiempo, se desgasta en el punto donde pivota
en el cuerpo del carburador. Este desgaste puede ocasionar la entrada de aire en
el carburador, debilitando la mezcla de combustible y causando un mal
funcionamiento.

Comprobaremos el desgaste girando el eje de la mariposa del acelerador hasta
que ésta se encuentre completamente abierta. Luego, intentaremos mover el eje de
arriba abajo y lateralmente. No hay que preocuparse si el eje tiene un ligero
movimiento hacia adentro y hacia afuera; esto es normal.

Si existe movimiento, comprobaremos si la palanca del acelerador está floja
en el eje o si éste se mueve en el cuerpo del carburador. Si el problema radica
en una palanca floja puede solucionarse apretando la tuerca de fijación después
de haber levantado el freno de tuerca; una vez hecho esto, el juego debe
desaparecer.

Si existe movimiento entre el cuerpo y el eje, deberemos extraer este último
y verificar su desgaste. Primero levantamos el freno de tuerca y aflojamos la
misma. Extraemos el freno de tuerca y a continuación la palanca del acelerador.
Si hubiera otra palanca en el otro extremo del eje, aflojaremos la tuerca que la
fija y la sacaremos.

Para llegar a los extremos de los tornillos de fijación de la mariposa del
acelerador, con el objeto de aflojarlos, podemos usar unos alicates de pinzas
largas, forradas con un trozo de tela. Marcaremos la cara de la mariposa y del
cuerpo del carburador para que más tarde podamos montar aquélla correctamente.
Deslizaremos la mariposa hacia afuera a través de su ranura en el eje y la
pondremos a un lado. Ahora extraeremos el eje.

Si el eje está gastado, tendrá unas estrías características en los puntos
donde pivota en el cuerpo del carburador. De ser así necesitaremos un componente
nuevo. Comprobaremos también si el cuerpo del carburador está desgastado; para
ello introduciremos el eje hasta que una parte no desgastada entre en el
agujero, luego intentaremos moverlo arriba y abajo. Si advertimos cualquier
movimiento significa que está desgastado. Sin embargo, si el carburador funciona
normalmente no vale la pena que lo cambiemos o lo reparemos.

Si el desgaste se limita al eje, cambiaremos éste. Empujamos el nuevo eje en
el carburador, y luego deslizamos la mariposa en su ranura asegurándonos de que
está colocada correctamente. Utilizaremos unos tornillos nuevos para asegurar la
mariposa del acelerador; cuando estén apretados, romperemos sus extremos con un
destornillador plano, ya que si no lo hacemos pueden vibrar y aflojarse, y caer
en el motor.

Colocaremos las palancas que hayamos retirado y apretaremos las tuercas de
fijación; acordándonos de doblar el freno de tuerca para bloquearla.

Centrar el difusor

Antes de colocar una aguja fija en un carburador HS debemos centrar el
difusor.

Retiraremos la tuerca de ajuste del difusor y a continuación su muelle.
Empujamos el difusor en su alojamiento y aflojamos el conducto de combustible
que va a la cámara de la boya. Ahora, aflojamos la contratuerca del difusor
hasta que el conjunto gire libremente.

Colocamos la parte inferior del difusor sobre el banco de trabajo de forma
que sea empujado hacia arriba por completo, e introducimos un lápiz en el
agujero del amortiguador del pistón y empujamos éste hacia abajo. Mientras lo
mantenemos en esa posición, apretamos la contratuerca del difusor. Sacaremos el
lápiz y, con el dedo o un destornillador, levantaremos el pistón hacia arriba y
luego lo dejaremos caer. Cuando se detenga deberemos oír un sonido metálico
sordo.

Ahora, con la mitad del difusor fuera de su alojamiento, hacemos la prueba de
nuevo; el pistón debe producir el mismo sonido metálico. Si existe una gran
diferencia entre los dos sonidos, el difusor debe ser centrado: aflojamos la
contratuerca y lo intentaremos de nuevo.

Cuando hayamos centrado el difusor, aflojamos el tubo de alimentación de
combustible, retiramos el difusor y colocamos de nuevo la tuerca de ajuste y el
muelle.

Volver a colocar el difusor

Primero comprobaremos que la tuerca de ajuste del difusor y su muelle están
en su lugar, y luego colocaremos el difusor en el carburador, alineando
correctamente la palanca del estrangulador y el tubo de alimentación de
combustible.

Sostendremos la palanca del estrangulador contra su muelle de retorno y lo
alinearemos con el agujero en el difusor. Instalamos de nuevo la fijación del
estrangulador, sin olvidar los espaciadores o arandelas, y haremos funcionar el
varillaje para asegurarnos de que no se queda trabado. Si la junta original no
está dañada, podemos colocarla de nuevo en el extremo del tubo de combustible,
pero es mejor que pongamos una nueva, pues son bastante baratas. La
introduciremos alrededor del tubo de forma que éste sobresalga unos 5 mm; luego
fijaremos el tubo a la cámara de la boya y apretaremos la tuerca de seguridad.

Ahora giramos la tuerca de ajuste hasta que el difusor esté nivelado con el
puente en el carburador; entonces damos dos giros a la tuerca. Aflojamos el
tornillo de ajuste del acelerador (el tornillo del ralentí) hasta que esté
separado de su tope con el eje de la mariposa del acelerador cerrado;
finalmente, damos una vuelta y media al tornillo. Cuando el motor esté caliente
y el ralentí suave podremos ajustar correctamente el carburador.

Montaremos de nuevo el resto del carburador y lo instalaremos de nuevo en el
vehículo.

Montar la cámara de vacio

Cuando hayamos centrado el difusor, ya podremos montar otra vez el resto del
carburador.

Primero dirigiremos el pistón hacia el cuerpo del carburador. Sólo puede
hacerse en un sentido, a causa de la pequeña guía del pistón que debe alinearse
con la ranura existente en el mismo. Procuraremos no doblar la aguja.

Ahora colocaremos el muelle del pistón sobre el tubo del mismo. Deberemos
aplicar un poco de aceite del motor en el tubo del pistón y poner la cámara de
vacío en su lugar, alineando las marcas que hicimos anteriormente. Cuando la
cámara de vacío esté alineada, colocaremos todos los tornillos y los
apretaremos.

Tenemos que comprobar que el pistón se mueve libremente, empujándolo con el
dedo a través de la toma de aire. Por último, volveremos a situar el
amortiguador del pistón en la parte superior de la cámara de vacío. Ahora
dispondremos el carburador en el automóvil y lo pondremos a punto.

Colocar de nuevo el carburador

Comprobamos que el colector y la brida del carburador estén limpios y luego
colocamos éste con una junta nueva ligeramente untada con pegamento de juntas.
Si hay amortiguador del acelerador, nos aseguraremos de que va antes de montar
las tuercas del carburador. Colocamos todas las tuercas de seguridad
ajustándolas a mano, y luego las apretaremos.

Conectamos de nuevo los cables o varillas del acelerador y estrangulador, y
también el tubo de vacío y los de respiración si los había.

Si el carburador monta un amortiguador del acelerador, éste se ajusta
aflojando la tuerca de fijación en la palanca y moviendo esta última; después
introducimos una galga de la medida adecuada entre la palanca y el émbolo del
amortiguador. Empujamos hacia abajo la palanca hasta que el émbolo del
amortiguador se detenga y luego apretaremos la tuerca de fijación. La medida de
la galga adecuada varía de un automóvil a otro, por lo que debemos consultarlo a
nuestro concesionario. Extraeremos el amortiguador del pistón de la cámara de
vacío y le echaremos un poco de aceite ligero (SAE 20). A continuación,
colocamos de nuevo el amortiguador, comprobando su correcto funcionamiento.

Poner a punto el carburador

Toda puesta a punto debe realizarse con el filtro del aire sobre el
carburador, a menos que nuestro vehículo no posea elevador de pistón. Si éste es
el caso, debemos dejar fuera el filtro del aire.

El elevador de pistón se utiliza para verificar la mezcla; cuando empujamos
el elevador el pistón sube ligeramente enriqueciendo la mezcla. El
comportamiento del motor cuando hagamos esta operación nos indicará si la puesta
a punto es correcta. Si no tenemos elevador deberemos utilizar un pequeño
destornillador para levantar el pistón a través de la toma de aire.

Arrancaremos el motor y dejaremos que el automóvil alcance su temperatura
normal de funcionamiento. Observaremos el indicador de temperatura mientras
ponernos a punto el motor. Si la aguja se eleva por encima de lo normal debemos
desconectar el motor y dejar que se enfríe. Esto se debe a que la mezcla
correcta a una temperatura más alta será demasiado débil para un funcionamiento
normal. Antes de realizar el ajuste, deberemos revolucionar el motor durante
medio minuto para eliminar cualquier exceso de combustible en el colector de
admisión.

Con el motor al ralentí, daremos vueltas a la tuerca de ajuste del difusor en
uno y otro sentido hasta lograr el régimen más alto y suave de funcionamiento.
Si giramos la tuerca hacia arriba debilitaremos la mezcla, y si lo hacemos hacia
abajo la enriqueceremos. Cuando nos parezca que la mezcla es la correcta,
ajustaremos el tornillo de regulación del ralentí.

Ahora comprobamos la mezcla levantando ligeramente el pistón con el elevador
o un pequeño destornillador. Si la mezcla es correcta, la velocidad del motor se
elevará momentáneamente y luego volverá a su valor original; pero si la
velocidad aumenta y se mantiene alta, significa que la mezcla es demasiado rica.
Si el motor tiende a calarse cuando elevemos el pistón, la mezcla es demasiado
pobre. Ajustaremos la mezcla si no es correcta y la verificaremos hasta que
estemos satisfechos.

El último ajuste se realiza sobre la leva del estrangulador. Ésta abre la
mariposa del acelerador cuando tira del estrangulador e impide que el motor se
cale cuando está frío.

Comprobaremos si el cable del estrangulador tiene el juego correcto. Éste
debe ser de aproximadamente 1,5 mm antes de que el difusor comience a descender.

Tiraremos del estrangulador hasta que el difusor empiece a moverse, y luego
ajustaremos el tornillo del ralentí hasta que el motor alcance una velocidad de
1 000 rpm. Empujamos el estrangulador hasta su posición original y comprobamos
si la velocidad del ralentí cae hasta un régimen normal.